Rabia e impotencia. Estas son dos las reacciones que tiene todo mi ser ante la noticia de los 26 asesinatos llevados a cabo en el colegio de educación primaria de Newton, Connecticut, EEUU.
La historia se asemeja a muchas otras sucedidas en Estados Unidos. Un persona que busca venganza por no sentirse aceptada, y lo paga con gente inocente liándola a tiros en un centro escolar. En este caso un resultado más triste si cabe: de las 26 víctimas mortales 20 eran niños de entre 5 y 10 años.
Adam Lanza (el presunto asesino) según fuentes cercanas era un tipo normal, tímido, pero brillante. ¿Cómo puede llegar alguien "normal" a realizar una mantanza de tal magnitud?
La respuesta no es fácil ni yo soy psicólogo para tratar de dar un diagnostico acertado. Según cuentan fuentes cercanas, el presunto asesino tenía una obsesión por su madre y ella tenía una fuerte devoción por las armas. De ahí la facilidad de Adam para planear y ejecutar sus ideas y puede que el inicio de todo el drama desatado (su madre fue la primera víctima. Después Adam recorrió ocho kilómetros hasta llegar al colegio).
Se abre pues un debate, lamentablemente el mismo debate de siempre (porque nunca ha sido resuelto). ¿Cuándo ilegalizarán las armas en Estados Unidos? o al menos ¿Cuándo restringirán su uso?
La explicación que los americanos han dado siempre sobre la tenencia de armas como algo normal es su derecho constitucional a defenderse. De ahí la mítica imagen de algunas películas en la que el marido guarda el arma en el estante superior del armario. O la mujer entre la ropa interior del cajón superior de la cómoda más cercana a la puerta.
No quiero ni puedo justificar esta manera de pensar porque a mi no me han educado como a los americanos y tengo otro concepto de las armas. Solo quiero arrojar más luz (si cabe) en todo este asunto.
¿No se dan cuenta de que esa supuesta protección tiene demasiados finales trágicos?
Rodrigo.

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